ABAD.

Festividad: 19 de Mayo.

Nacido alrededor del año 730 en York, Inglaterra. En York estudió en la escuela principal que había entonces. No era otra que la episcopal. En ella se enseñaban artes y letras, gramática y la Santa Biblia.
Desde joven se distinguió por su amor al estudio. Se pasaba horas enteras leyendo en la biblioteca libros clásicos, como Aristóteles, Virgilio y Cicerón. Por eso, no es de extrañar que apenas terminara sus estudios, lo nombrasen profesor.
Tuvo la suerte de acompañar a su obispo a Roma. De regreso, se encontró con Carlomagno en Parma, Italia. A raíz de este encuentro, nació una profunda amistad entre ambos. Una vez que su misión había concluido, Alcuino se fue a la corte de Carlomagno.
Llevado por su amor a la cultura, fundó la escuela del palacio. Al mismo tiempo que daba clases, atendía la abadía de San Josse-sur-Mer, de la que llegó a ser su abad. Más tarde, el emperador le nombró abad de la abadía de San Martín de Tours.
A pesar de tantas concesiones, Alcuino mantenía a raya al emperador. No se dejaba embaucar. Por eso en una carta le dijo: “Uno se puede sentir atraído por la fe, pero nunca forzado”.
Murió en el año 804 en Tours, Francia.

Oración de la Paz de San Alcuino:

Cristo, ¿por qué permites las guerras y las matanzas en la tierra? ¿Por qué juicio misterioso permites que las personas inocentes mueran cruelmente? Yo no lo puedo saber. Yo solo confío en la promesa de que tu pueblo encontrará paz en el cielo, donde no habrá guerras.
Así como el oro es probado en el fuego, Tú purificas las almas en estas tribulaciones, para prepararlas a ser recibidas por encima de las estrellas en tu hogar celestial. Amén.