Festividad: 12 de Febrero

Patrona de Barcelona

 

Santa Eulalia nació en una casa patricia situada en un lugar llamado Desierto de Sarriá (Barcelona). Junto a la casa había un bosque de cipreses. Un día en que paseaba por el bosque, tuvo una aparición: un ángel le dijo que fuera santa y patrona de Barcelona y, en recuerdo del prodigio, los cipreses se convirtieron en palmeras, un árbol entonces desconocido en la ciudad. Por eso, la finca de Sarriá tenía palmeras y era conocida como el Desierto de Sarriá.

Mientras Eulalia estaba en su casa, cuidaba gansos que allí criaba. Por este motivo, en el claustro de la Catedral de Barcelona hay de forma permanente trece gansos, tantos como los años que tenía al morir, de color blanco, como símbolo de su pureza.

Eulalia era una chica muy caritativa y los pobres llamaban con frecuencia a la puerta de su casa para pedir limosna. Esto molestaba a sus padres, que la regañaban a menudo. Un día en que llevaba pan escondido en la falda para dárselo a los pobres, su padre le preguntó qué llevaba escondido bajo la falda, ella dijo que llevaba flores, y el pan se convirtió en flores.

Otro día en que dos chicas iban a buscar agua a un pozo próximo a su casa, se encontraron que no había agua en el pozo, y temiendo el castigo de su padre se echaron a llorar. Eulalia las oyó, extendió su manto sobre el brocal y el agua brotó por encima del pozo y las chicas llenaron sus cántaros. Con tanta fuerza salía el agua, que formó un río que sigue alimentando hoy los pozos de Barcelona.

Cuando Eulalia tenía trece años, se inició la persecución de Diocleciano contra los cristianos. Por eso, con valentía, a escondidas de sus padres, fue al templo para increpar y humillar al prefecto romano Daciano. Después de insultarlo, Daciano le pidió que adorara a falsos dioses para perdonarla, pero ella le lanzó un puñado de arena encima del altar a modo de burla. Con tal motivo la apresaron y la encarcelaron en prisión. Como se negó a apostatar, Eulalia sufrió trece tormentos, tantos como años tenía.

Después de ser torturada, los romanos clavaron a Eulalia toda desnuda en una cruz en forma de aspa (conocida como Cruz de Santa Eulalia o San Andrés). En aquel momento, para que nadie la viera desnuda, le crecieron los cabellos hasta taparla. Finalmente, Eulalia murió en la cruz y su alma voló en forma de paloma blanca que le salió por la boca, y un grupo de ángeles se llevaron su cuerpo al cielo. Sus restos fueron trasladados a la Catedral de Barcelona en el año 878.

Después de su muerte, se atribuyen diversos milagros a Santa Eulalia. Uno de los más destacables tuvo lugar en 1714, después de la rendición de Barcelona en la Guerra de Sucesión ante las tropas borbónicas, cuando hizo el milagro de esconder las armas a los ojos de los invasores que solo encontraron algunas inservibles.

 

Oración:

 

Señor Jesús, que has suscitado en tu Iglesia, para ejemplo y admiración de todos tus hijos a la Bienaventurada Virgen y Mártir Santa Eulalia, como modelo de constancia en la fe, en la pureza y en la generosidad hasta el testimonio del martirio, para que con su ejemplo, aprendamos a luchar constantemente en nuestra vida.

Te suplicamos, Señor, que por su intercesión gloriosa, merezcamos la gracia para vencer en el esfuerzo de cada día, y poder así cantar tus alabanzas eternamente en el cielo.

Te lo pedimos a Tí, que con el Espíritu Santo vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

R.V.