Feijóo ya es un ministro sin cartera del PSOE, y solo hay que ver cómo viaja con ellos.
Es más, creo que en realidad les lleva la cartera.
Ahora convoca, aprisa y corriendo, un congreso, para prepararse para ocupar el poder, si Sánchez (Dios no lo quiera, debe de pensar) falla.
O los jueces se lo llevan por delante, por supuesto con la razón, la Constitución y el Derecho, como argumentos.
Por lo visto, en los siete años precedentes, no habían tenido tiempo para armarse ideológicamente…, en el supuesto de que el PP tenga realmente algún principio, como no sea lo que resulte mayoritariamente de las encuestas.
Y se crean unos comités o comisiones, no malos, sino peores.
Poner a María Guardiola, por ejemplo, una podemita que se ha equivocado de partido, o a Natalia Chueca, una señora que gobierna Zaragoza con Vox (a Dios gracias), pero que no puede admitir asociarse con ellos, pues va en contra de sus principios, es para mear y no echar gota.
En otras palabras, y me gustaría equivocarme, de ese congreso no va a salir nada bueno
Decía Unamuno que de cada diez españoles, nueve embestían, y solo uno pensaba.
Y en el caso del PP, ese uno no está, desde luego, en la cúpula del partido.
Feijóo es el político que el domingo convoca a los españoles a manifestarse en contra del régimen comunista sanchista, y el resto de la semana se dedica a intentar pactar con ellos…
Su problema es que no le hacen caso, y salvo llevarle a funerales, toma de posesión del nuevo Papa, etc., es un jefe de la “no oposición”.
Con una “oposición” como la suya, Sánchez podrá nombrar sucesora a alguna de sus dos hijas adoptadas, la que prefiere.
O a Begoña, que por algo es muy ambiciosa, y cree tener la “sabiduría” que da la ignorancia, total y absoluta, en su caso.
En realidad, Feijóo lo que quiere es tener un Falcon a su disposición, y acumular todo el poder posible, con lo cual piensa, en su ingenuidad, que Sánchez está “trabajando” para él.
Ambos dos, en realidad sus partidos, son marionetas de la mano oculta que mueve el mundo: el NOM y la Agenda 2030.
Y cuya sede está en Oriente Medio, concretamente, en Israel.
Pero no se aflijan, que España no tiene solución.
Se han sentado las bases para que nuestra Patria sea ingobernable.
Ayer salí a la calle, y vi como unos delincuentes han quemado un montón de contenedores, cerca de mi casa… Y un coche próximo, también se dañó.
Menos mal que no explotó, ¿pues se imaginan ustedes la explosión que hubiera provocado toda la gasolina del depósito de combustible…? (Y a cuatro o cinco metros de inmuebles de diez alturas, con varios pisos por planta, y cientos -o miles- de personas dentro).
La policía local, ni está ni se la espera.
Tampoco debe de haber cámaras de seguridad por la zona.
Pero no nos preocupemos, es su “cultura”, y en algo tienen que entretenerse los pobres jóvenes, ya que no tienen trabajo.
Ni ganas de estudiar.
Bienvenidos al tercer mundo.
Volviendo al congreso, creo que a Feijóo, que será el Rajoy 2 de España, si algún día llega al poder (solo hay que ver los precedentes en Galicia, con la pandemia, la imposición del gallego, su caciquismo como forma de gobierno, etc.), lo único que le preocupa es que la señora Ayuso le pueda okupar la silla.
Y con las cosas de comer, no se juega.
¡Total, los españoles llevamos más de quinientos años intentando destruir nuestra nación, en acertada expresión del canciller Bismark, y todavía no lo hemos conseguido!
Pero ya estamos cerca; muy cerca…
Ramiro Grau Morancho
Académico, juristas y escritor
