(Tampoco el País Vasco o Navarra)

 

Cuando se viene de ambientes prostibularios, y se recibe la promoción y financiación familiar de ese gremio, que navega entre la ilegalidad y la alegalidad, se desarrollan maneras y costumbres, propias de un macarra, o dicho finamente, de un chulo de putas.

Es el caso de Pedro Sánchez, promocionado con el dinero de Begoña y Sabiniano, de sus múltiples “emprendimientos” puteriles, tanto masculinos como femeninos.

El chulo, o macarra, tiende a pensar que los “trabajadores” del “negocio” están a su servicio, y que él es un regalo para ellos, y por lo tanto tienen que entregarle el máximo dinero posible.

Digamos que es como el gurú, el líder de una secta pseudoreligiosa, algunas de las cuales están dentro de la Iglesia católica, dicho sea sin ánimo de molestar.

Pedro Sánchez debe de pensar que Cataluña es el chulo, el macarra, del resto de España, y que todos tenemos que trabajar para mantener su alto tren de vida, muy superior a sus ingresos, y a la práctica totalidad de las regiones, diecisiete en total, más las dos ciudades autónomas, de Ceuta y Melilla.

El problema es que la mayoría de los españoles pensamos que cada cual debe pagarse sus putas, caso de que tenga esas aficiones o vicios, pero nunca con el dinero público, y menos con el resto de España.

Y lo mismo es predicable respecto al País Vasco y Navarra, cuyas aportaciones a la caja del Estado son, sencillamente, ridículas, y ni siquiera cubren los gastos generales, como es público y notorio…

Si de diecisiete comunidades autónomas hay tres que solo aportarán, simbólicamente, unas cantidades irrisorios, ¿Por qué tienen que cargar las otras catorce autonomías con el sostenimiento de la caja común del Estado…?

No tenemos vocación de esclavos y, desde luego, no estamos dispuestos a sufrir el macarreo de Cataluña.

Como tampoco el del País Vasco y Navarra, aunque, al paso que vamos, pronto serán una sola autonomía, dada la fagocitación creciente de Navarra por los bilduetarras y los tontos útiles del PNV, partido nacionalista vasco.

Y perdonen que utilice este vocabulario tan propio de los bajos fondos, pero creo que así Pedro y sus secuaces entenderán con más facilidad mis argumentos.

Al fin y al cabo, están acostumbrados a moverse y prosperar en esos ambientes, prácticamente delictivos, donde casi todo el dinero que se mueve es dinero negro.

¡Y es que Hacienda no somos todos!

 

Ramiro Grau Morancho

Académico, jurista y escritor

https://www.graueditores.com

Ramiro Grau Morancho