En la Moraleja final del anterior articulo disponible:

https://www.elcriterio.es/2025/07/04/trump-y-su-dolar-como-nos-lleva-al-gran-reinicio-i/

escribíamos que el interés de esta serie pesada y aburrida es porque le afecta a su bolsillo y a su persona y, en efecto, le concierne en que la inflación seguirá la senda hacia arriba aunque las estadísticas manipuladas señalen que todo está bajo control y que no pasa de ese dos por ciento… y, por el lado de sus finanzas, en un deterioro de las llamadas divisas occidentales que no valen nada y aunque el franco suizo tampoco está para tirar cohetes, es mejor, estimado lector que ponga sus euros al resguardo en la moneda helvética y si una guerra comienza – que va a venir – los euros y los dólares valdrán cero.

Si en la primera parte de esta serie sobre el declive programado del dólar para alcanzar el Gran Reinicio veíamos las dificultades del imperio yanqui, léase los masónicos EE. UU. y que el destino de ese país perverso, corrupto y corruptor va ligado de manera intima a su divisa, mi amigo Donald, muy de derechas extremas el miércoles dieciséis de julio daba un paso más anunciando la posible y futura destitución de Jerome Powell, presidente de la FED, recogida por uno de sus portavoces el Wall Street Journal:

https://www.wsj.com/politics/policy/trump-considering-firing-powell-soon-says-administration-official-8e33497e?mod=hp_lead_pos1

No es que sea Jeromin Powell santo de nuestra devoción, pero este buen hombre – es una forma de escribir – es el patrón de la FED que se supone es el que vela por el control de la inflación, los tipos de interés, el precio de los dólares y los efectos de las emisiones descontroladas de deuda pública sobre lo anterior, de manera que este señor al no querer bajar los tipos de interés como lo desea Donald, pues lo pone en el ojo de su huracán y pretende su destitución.

Sabe el lector que desconfiamos de los datos oficiales de la inflación en cualquier país democrático incluida la España de Sántxez y, por supuesto los datos americanos.

Pues bien, hoy se conocían esos datos de inflación de los EE. UU. correspondientes al pasado mes de junio donde aumentaban al 2,7% el nivel más alto desde el pasado mes de febrero, de manera que las cifras pueden enmascarar un entorno económico de estanflación, es decir un fenómeno en apariencia no deseado, pero que se aproxima a nuestros vaticinios conspiracionistas, en el sentido de dirigir la economía y finanzas americanas hacia esa crisis enorme que denominamos el Gran Reinicio.

Algunos analistas suponen que la causa de esa inflación son los famoso derechos de aduana de Trump y que la FED en lugar de bajar los tipos como pretende Donald lo que es más probable que suceda es justo lo contrario, o sea, subir los intereses.

La reacción de los mercados financieros a las declaraciones de Trump sobre la FED fue una bajada del dólar y una subida del oro.

Llegar Trump a la presidencia y bajar el dólar, todo uno

Comentábamos el comportamiento de la divisa Trumpista desde su llegada a la presidencia el 20 de febrero pasado que sigue un recorrido descendente y preocupante que los amantes de las estadísticas aprecian como el peor semestre desde que otro presidente demente, Nixon, abandonó el patrón oro en 1973 según los acuerdos de Bretton Woods.

La debilidad del dólar es objeto de infinidad de análisis, el central y el nuestro preferido es el déficit inimaginable de las finanzas públicas que acumulan un billón de dólares cada tres meses y, si el déficit es más que preocupante, la carga de la deuda pública en forma de intereses sobre el presupuesto de los EE. UU. es ya una carga financiera inasumible porque los tipos alcanzan cifras del orden del 4,5 % y esa carga de intereses en el presupuesto anual federal representa casi dos billones de dólares…

Los analistas y sus sesudas conclusiones nos dan una idea de lo que ocurre en superficie, es decir lo que se palpa y puede verse y comprobarse, lo que no sabemos, pero intentamos descifrar qué es lo que se esconde detrás de las verdaderas intenciones de Trump. Los asesores y expertos de Donald no son ni ignorantes ni idiotas, Trump sabe rodearse de los mejores economistas de manera que saben lo que hacen, lo que desconocemos es lo que pretenden en un futuro, a medio plazo y eso es lo que nos inquieta.

Los bancos centrales comprando oro

Los bancos centrales de todas partes del mundo compran el metal rey a un ritmo de 24 toneladas mensuales, según datos del Consejo Mundial del Oro, que explica esas compras como protección respecto a un posible derrumbe del dólar.

Nosotros pensamos que el derrumbe de la divisa americana es provocado por el mismo Trump de forma deliberada y consciente.

Sus asesores próximos explican que ese declive de la divisa Trumpista es pretendida para que los EE. UU. aumenten sus exportaciones se compense el enorme déficit comercial y en consecuencia mejore la economía.

El 40% de los ingresos de sus multinacionales proceden de las exportaciones de manera que un dólar débil es bueno para aumentar sus beneficios.

La desvalorización de la divisa se interpreta como un síntoma de una crisis de confianza no solo en la economía y finanzas yanquis sino, también, en el mismo Trump y sus posibles ocultos propósitos.

Los expertos en el término cursi, geoestrategia, se muestran más intranquilos con las ansias guerreras de Donald que con todos los datos y hechos narrados antes.

Recordamos que Trump llego a la presidencia con una serie de promesas, la central, la de parar la guerra de Ucrania que la está acelerando y la que se vislumbra en Oriente Medio cuando su socio Israel lo determine, de forma que una economía de guerra en otras circunstancias de déficit USA en este momento, pudiera ser un buen aliciente para su economía. No es el caso actual y el problema guerrero de Trump y sus preparativos tanto en Europa como en los EE. UU. es muy negativo en este momento.

La consecuencia de lo anterior es que los inversores internacionales – los de fuera de los EE. UU. – van a abandonar sus inversiones, es decir, poco a poco, se van a deshacer de ellas, primero dejando de comprar para, a posteriori, venderlas, con las consecuencias nefastas para la divisa americana.

Trumpy denomina a su proyecto fiscal aprobado, One Big Beautiful Bill

En cristiano, Un proyecto de ley grande y hermoso, consiste en líneas generales en un recorte de impuestos para las empresas y los grandes contribuyentes – léase los más ricos – , recortes presupuestarios y una serie de estímulos específicos.

Este plan tiene varias lecturas, la primera desde la perspectiva americana donde los autores del One Big Beautiful Bill piensan que los recortes de impuestos estimularán la economía junto con los ahorros fiscales que según dicen reducirán la deuda pública que estiman para este 2025 en dos billones de US $ cuando el ritmo actual anual es de cerca de 4 billones, en resumen, una reducción del déficit a la mitad – sobre el papel (que aguanta lo que le echen) -.

Con esa reducción de impuestos a las grandes empresas los analistas deducen que estas dedicarán ese exceso de liquidez a comprar sus propias acciones… de manera que las bolsas americanas puede que sigan subiendo.

Por el lado del intento o mejor el deseo de Trumpy de fortalecer su dólar con estas maniobras, piensa que se volverá a retomar el interés anterior al Plan es decir sus Bonos del Tesoro continuará su compra y con ello a financiar las locuras presupuestarias y los delirios de grandeza del país masónico y de su presidente del pelo naranja.

La aprobación del Plan se junta con la publicación del Wall Street Journal de un artículo donde se menciona a Trumpy y sus relaciones pedófilas con el difunto “suicidado” Epstein y, que, en apariencia, le sienta muy mal al gran jefe…

Nosotros pensamos que lo que es un secreto a voces, que Trump es un violador y pedófilo ya está más que acreditado con decenas de sentencias condenatorias y firmes y este, articulo del WSJ es una forma de desviar la atención para algún evento a venir o distraernos de otros acontecimientos.

Las opiniones divergentes sobre el comportamiento de los mercados americano y europeos es consecuencia de una doble interpretación. Por una parte, las consecuencias de la inflación y el enorme déficit americano y de una posible falta de apetencia por los valores USA o justo al revés que las reducciones fiscales a las multinacionales pueden conseguir unas alzas interesantes de las bolsas USA y, por otro lado, qué puede ocurrir en las bolsas europeas.

El precio de los metales preciosos tuvo hace una semana un alza superior al uno por ciento para luego perder casi toda la ganancia, achacando ese movimiento a una posible reducción de los tipos de interés de la Reserva Federal. Ocurra o no una disminución de los intereses de la FED el precio del oro – el de la plata lo analizamos por otro lado y va a seguir una tendencia diferente al alza -, tiene sus componentes alcistas como escribimos en multitud de ocasiones en dos partes, una la creciente deuda pública americana con las consiguientes emisiones de Bonos del Tesoro y, la inflación ya indicada y oficial del 2,7 % que no solo puede impedir a la FED bajar los tipos, sino subirlos.

La FED se reúne en un par de semanas y se piensa que dadas las numerosas incógnitas tanto sobre el plan de Trump como la situación desastrosa de las finanzas públicas USA, no tocarán los tipos de interés a la espera de lo que suceda después del verano.

Entiendo que el sueño de Trump de fortalecer el US $, que los mercados de valores suban y que la apetencia por sus Bonos del Tesoro vuelva, es una utopía ya que va a suceder lo contrario… que los tipos de interés suban…

Lo único cierto es que la situación da para elucubraciones en cualquier sentido y, hoy, la mayoría de los pronosticadores y gurús habituales apuestan por el Plan de Trumpy… nosotros pensamos que los autores del plan pretenden justo lo contrario a lo que dicen y escriben… NUNCA nos han contado una sola verdad, y, no hay razón para que empiecen ahora a ser sinceros.

No se olviden de nuestras recomendaciones, liquidez en francos suizos y las inversiones el oro, en sus fondos y en mineras… Y, por supuesto la plata que va a producir tantas o mayores satisfacciones que el metal rey.

Que DIOS les bendiga y les proteja

VIVA CRISTO REY

DIOS, PATRIA Y REY LEGITIMO

 

Iñigo Caballero

I. Caballero