No cabe duda alguna, ni grande ni pequeña, que Donald y su cerebro andan alborotados.
Vuelve sobre sus decisiones de poner a la Unión Europea los aranceles pactados del 15 % y amenazando – su forma de ser y actuar – con pasarlos al 35 % si no invertimos los 650.000 millones de US $ acordados con la Ursulina.
Por otro lado, más jocoso y divertido, Trumpy planea convertir la Luna en un campo de pruebas para instalaciones nucleares, pueden deleitarse en el enlace:
Vayamos al grano
La NASA, el organismo americano encargado por ley de mandar gente al espacio y su especialidad, la Luna, resulta que en estos tiempos en que los masónicos EE. UU. no tienen un dólar, pues nuestro admirado Donald quiere instalar un reactor nuclear en nuestro satélite.
Las acciones de una empresa especializada en reactores nucleares y en enviarlos, a la Luna, se disparan. La empresa en cuestión es BWX Technologies de la que desconocemos si Trumpy y sus amiguetes son accionistas.
Las acciones de BWX Technologies alcanzaron un máximo histórico el martes cinco de agosto, ya que los inversores creen que podría participar en los planes lunares de la NASA.
Relea el lector, por favor, escribo “planes lunares”, porque el pajarito Carlista que me sopla la noticia desde Washington prefiere poner “planes lunáticos”… que cada uno ponga el calificativo oportuno.
La culpa de la subida de las acciones y, nada menos que un 17’66 % en una sola sesión, la tiene el administrador interino de la NASA, Sean Duffy amigo de Trumpy y, puesto por él en ese lugar ocupado por satanistas, masones – todos sin excepción – y los mayores mentirosos de la historia.
El amigo y posible socio de Donald anunciaba “planes acelerados para colocar un reactor nuclear en la superficie lunar”… desconocemos si este individuo se acaba de escapar de un psiquiátrico o dispone de un despacho en la Casa Negra cercano al de Trumpy… o, poco antes se ha hecho con un buen paquete de acciones de BWX Tech.
Nuestro amigo Donald parece aburrido, los aranceles no son suficiente diversión, ni tampoco las guerras y genocidios de Gaza e Irán o su intento de pacificar Ucrania… NO, se vuelca a la vez en la Luna… bueno, Trumpy cada día te pareces más a PePito Biden…
El planeta Tierra se le hace chico y sus ambiciones se dirigen al espacio… se trata de ocupar la Luna antes de que Vladimir piense lo mismo…
La NASA es el acrónimo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del eSpacio, su jefe actual Duffy – creo que hay un dibujo animado con este personaje – envió la pasada semana un memorándum a su presidente para acelerar la construcción de un reactor nuclear para crear un campo de pruebas para el despliegue de instalaciones nucleares.
Como todos los proyectos de Trumpy, es muy ambicioso. Según el diario The New York Post, Duffy “quiere acelerar el proyecto y duplicar con creces la capacidad del reactor. La NASA ya ha estudiado la posibilidad de instalar un reactor nuclear en la superficie lunar que genere suficiente electricidad para sustentar una presencia humana permanente”.
Lo escrito en cursiva lo transcribo del diario de N. Y. y, también los párrafos que siguen:
“El administrador interino de la NASA escribió en un memorando que propone desarrollar propuestas para un reactor nuclear de 100 kilovatios que estaría listo para entrar en funcionamiento en 2030. También designaría a un director de proyecto para construir el reactor y conseguir el apoyo del sector privado en un plazo de 60 días”.
“Duffy escribió que se trata de ganar la segunda carrera espacial. Por lo tanto, es fundamental que la agencia actúe con rapidez. Esto le permitirá desarrollar la tecnología más importante que puede sustentar la futura economía lunar y luego usarla para desarrollar Marte.Todo iría bien, pero la NASA podría tener problemas con los métodos para entregar el equipo necesario a la Luna y luego a Marte, dada la discordia entre Trump y Musk, cuya empresa, SpaceX, tiene hoy el monopolio de facto de los vuelos espaciales en Estados Unidos”
Dejando de lado las elucubraciones anteriores que desconocemos si son del Duffy – el tipo ese procedente de un dibujo animado – o de Trumpy, estos masones majaderos de los EE. UU. nos toman por idiotas desde que la NASA envió a los primeros masones a la Luna y recogieron a la vista de todos, unas maravillosas piedrecitas…
Les recuerdo a Trumpy y a Duffy que a Stanley Kubrick – autor de la película que describía la falsa llega de de los astronautas masones al satélite – lo suicidaron hace un par de decenios y los guionistas y realizadores de Hollywood carecen hoy de las neuronas suficientes para inventar un nuevo guion espacial en la que tienen que sustituir el paseo lunar y sus piedrecillas, por un reactor nuclear que pesa más que todos los corruptos del PSOE, que ya es decir.
Estamos en la repetición de una nueva película y desde 1969 se olvidan de contarnos que la atmosfera terrestre se termina más o menos sobre unos 570 km. de la superficie terrestre y más allá del vacío absoluto los desplazamientos son Imposibles.
Los sueños espaciales de Trump y Duffy
Para justificar los nuevos vuelos al espacio, algunos analistas atribuyen la frase “el que conquiste la Luna, conquistará la Tierra” al bueno de Donald. A partir de la frase genial, la segunda conquista de nuestro – su – satélite es una necesidad vital para los EE. UU. masónicos de América.
La NASA es un nido de masones que es la materia prima espacial necesaria para cualquier viaje interplanetario.
Dicen mis pajaritos de la Casa Negra que Trumpy sueña con que le entierren en la Luna y para estar calentito Lucifer lo pondrá justo al lado de su reactor nuclear.
Y, ahora las medicinas
Si las elucubraciones de Donald sobre la Luna no nos quitan el sueño, nuestro amado presidente provoca enormes sustos a los fabricantes de medicamentos fuera de los EE. UU., también este pasado martes – ni te cases con Donald, ni cerdo mates – a los que promete poner desde un “arancel que podría ser inicialmente bajo antes de subir al 250%...”
«Pondremos, en primer lugar, un arancel aduanero bajo a los productos farmacéuticos, pero, en un año, un año y medio como máximo, será del 150% y luego será del 250% porque queremos que los medicamentos se fabriquen en nuestro país«.
Se expresaba el todavía presidente en una entrevista con la televisión CNBC. Desde luego si a PePito Biden lo aguantaron cuatro años completos era porque no decía ni pío, pero aguantar la verborrea del Trumpy va a superar récords olímpicos.
El oro y Trump
Mientras Donald elucubra sobre su viaje espacial a la Luna y su posible entierro en ese gélido lugar, los poseedores del metal dorado, sus mineras y sus fondos ETF – ETC con mayor propiedad -, hacen su agosto, en su mes, agosto, la causa, apostamos por las locuras abundantes de este individuo, que desconciertan a los ahorradores que se vuelcan en lo único seguro y tangible, el oro.
Este jueves siete de agosto, el metal dorado seguía imparable con casi otro uno por ciento de subida…
El dichoso martes cinco de agosto – preciso – nuestra mina favorita y recomendada, Kinross Gold (K) subía en la bolsa de Toronto casi el doce – 12 % – por ciento en una sola jornada para las delicias de sus propietarios y para alegrar los bolsillos de bastantes ahorradores que siguen nuestro consejo. Alza que el miércoles ascendía – como un cohete lunar – a otro 3 % adicional.
Consejo que renovamos, pero, pero, piensen que después de subidas tan fuertes pueden venir descensos, por supuesto, menos agresivos y que, luego el oro, volverá a retomar las alzas.
Recuerden como siempre que la plata no es el patito feo de los metales preciosos sino el futuro protagonista si, como por desgracia, esperamos, los masones de la Casa Negra preparan su guerra, la plata será un beneficiario, ténganlo presente.
Y siempre la liquidez en francos suizos.
Gracias por la lectura
Que DIOS Nuestro Señor les bendiga y les proteja
VIVA CRISTO REY
DIOS PATRIA Y REY LEGITIMO
Iñigo Caballero
