COMUNICADO 

Las asociaciones TAS Raíces, El Criterio, Valentia Forum y Somatemps condenamos los inaceptables ataques a estatuas y monumentos de personajes históricos españoles iniciados en Estados Unidos y reproducidos en España enmarcados en los graves incidentes producidos por el movimiento denominado Black Lives Matter.

Denunciamos que esta ola de “estatuafobia” no responde ni a la casualidad ni a la espontaneidad ciudadana. Es la continuación del proceso que persigue el acoso y derribo de la civilización y cosmovisión occidental por parte del revisionismo histórico mundialista. Sirviéndose ahora de la insostenible excusa de la lucha contra el racismo y la esclavitud, una de sus causas ideológicas instrumentalizadas junto al feminismo, animalismo o ideología de género.

Una persecución que en el caso español sigue la hoja de ruta de la propaganda antiespañola de la Leyenda Negra contra la obra de la Hispanidad, iniciada por el mundo anglosajón y la masonería en el siglo XVI, que caló en España en los siglos XIX y XX tras la debacle del 98 y que actualmente tiene en los movimientos de izquierdas a sus principales defensores.

Exigimos al Gobierno de España, al embajador español en EE.UU. y a los cónsules o gobiernos autonómicos donde se han producido estos hechos, una contundente condena a estos ataques a nuestras señas de identidad y la inmediata reparación del desagravio con la reparación y recuperación de las mismas. Concretamente la de Miguel de Cervantes, Cristóbal Colón, Juan Ponce de León y la del misionero fray Junípero Serra. No nos vale con que busquen “rebajar la tensión con prudencia y calma” como ha indicado bochornosamente la Ministra de Exteriores. Ya llevamos demasiados años soportando las humillaciones de las campañas contra el 12 de Octubre o la Toma de Granada, entre otras, ante el habitual silencio y abandono institucional.

Destacamos el valor de la Hispanidad, la obra española al servicio de Occidente y la Cristiandad. La Cruzada del océano fue una empresa con un innegable espíritu religioso de convertir a los pueblos que no eran cristianos. Civilizadora y evangelizadora, nunca colonizadora como la holandesa o inglesa donde sus monarcas tuvieron que pedir perdón por los crímenes oficiales cometidos en sus colonias donde los nativos no tenían derecho, entre otros, a la enseñanza y donde estaban prohibidos los matrimonios mixtos.

En la conquista española hubo episodios de violencia como en cualquier conquista histórica pero la superioridad moral de la conquista es incuestionable. Se contó con la colaboración de los pueblos aliados que eran explotados por los Incas o Aztecas, así le sucedió a Cortés y Pizarro. No fue por lo tanto una guerra de españoles contra indios.

La mortandad se debió mayoritariamente a las enfermedades víricas y la gripe porcina. Y en ningún momento hubo esclavitud ni genocidio de indígenas como así sucedió en la América anglosajona donde ahora se maldice a Colón. Queda claro con la falsedad demostrada de las cifras de Bartolomé de las Casas, la prohibición del comercio de esclavos, la protección legal a los indígenas con las Leyes de Indias, la permisibilidad del mestizaje, la construcción de catedrales, universidades, hospitales y la consideración de provincias de ultramar nunca colonias.

Por ello, subrayamos la importancia de la batalla cultural como vía inaplazable para defender con firmeza la historia de España. La mediocridad social y el buenismo imperante no están preparados para metas elevadas. No pueden aceptar que a lo largo de la historia siempre ha habido un puñado de españoles, que desde la razón y el corazón, se han embarcado en empresas arriesgadas para descubrir nuevos horizontes para nuestra Patria. Haciendo del mundo un lugar mejor, más digno, más español.

Este espíritu es el que mueve nuestros pasos, llenándonos de orgullo y agradecimiento.  Y el que nos lleva a realizar con este comunicado un llamamiento a defender nuestra historia allá donde sea mancillada. Ninguna ofensa tiene que quedarse sin respuesta, lo de capitular no va con nuestro estilo.

El Criterio