Las asociaciones TAS Raíces, El Criterio, Valentia Forum y Somatemps consideramos que la España de Sánchez e Iglesias es la España de las muertes, la ruina, la mordaza y el bulo.
Hace unas semanas iniciamos una campaña para animar a denunciar al gobierno por sus mentiras y negligencias en esta gravísima crisis sanitaria y social. Y ahora denunciamos la censura y control social
que ejerce este tiránico gobierno socialista que se ha aprovechado de esta pandemia para tratar de cumplir sus sueños y caprichos liberticidas. El instrumento utilizado ha sido la instauración de un estado de alarma que han convertido, sin anestesia, en un estado de excepción en el que han vulnerado derechos fundamentales como de reunión, circulación, libertad religiosa o de expresión al que hoy nos referimos.

Han creado un relato único de esta crisis sin escatimar esfuerzos. Sirviéndose de unos medios de
comunicación, subvencionados y cómplices, que al unísono han ensalzado las decisiones de los Illa, Simón, Sánchez, Iglesias y compañía. Y de un aparato de represión político y judicial que no ha dudado en multar, prohibir y perseguir actuaciones o mensajes alternativos al mito oficial etiquetándolos como desobediencias o bulos para tapar de este modo las innumerables negligencias y mentiras que tantas vidas y ruinas nos han costado a todos los españoles.

Quede claro que, como entidades socioculturales inconformistas, no son nuestras aspiraciones las de voltear únicamente este gobierno ni ser instrumento para cambiarlo todo y que nada cambie. El camino es mucho más largo, pero este es el inicio para conseguir un cambio de paradigma. Y lo primero es arrancarnos estas mordazas para retomar la principal batalla por la LIBERTAD en mayúsculas, que es la de conseguir la libertad de pensamiento sin la que la libertad de expresión no es más que una pura falacia sistémica. De nada nos sirve poder expresarnos si todos lo hacemos del mismo modo al no existir un pensamiento crítico políticamente incorrecto.

Ni olviden ni menosprecien nuestros gobernantes el espíritu quijotesco del pueblo español pues “por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida”.

 

El Criterio