Y de osadía estamos sobrados en España, empezando por una gran mayoría de la “clase” política, de integrantes de las instituciones públicas, además de una muy importante parte del electorado. Para muestra un botón.

El senador por Compromís, Carlos Mulet, de Alicante ha presentado una petición de retirada y cambio de nombre, en el polígono las Atalayas de la localidad, de la calle del Franco, sin pensar más, sin tener en cuenta que en el mismo polígono donde está la mencionada calle del Franco las vía aledañas ostentan nombres de diversas monedas:  vamos que le sonaba mal el nombre y ¡hala! agachó la cabeza y a embestir.

Como se aprecia en la imagen capturada de Google Maps hay una calle del Yen, del Rublo, del Dólar, del Marco, … ¡anda! calle de la Corona ¿Y no habrá alguien de fuertes sentimientos republicanos del área psoedemita que quiera quitarla?

El alcalde alicantino, Luis Barcala, del PP ha rechazado la petición, nos imaginamos que, haciéndose cruces del nivel de un representante de la Cámara Alta. Es lo que hay.

El Criterio