Si hay un animal que nos produce asco y repugnancia a la práctica totalidad de la población, son las ratas.
Puigdemont es un delincuente, eso está claro, y solo es cuestión de tiempo que vaya a la cárcel, aunque en este país con una administración de justicia totalmente contaminada por la política, todo es posible… ¡Hasta que no le pase nada!
Pero que es una rata, y una rata peligrosa, de las que siembran la miseria por donde pasan, propagan enfermedades y enfrentamientos entre las personas, no hay ninguna duda.
Pero la llegada a la situación en la que estamos, que dicho sea de paso y como jurista que soy (por lo menos aprendiz de jurista), sigo sin saber si Cataluña ya es un estado independiente, con forma de República, o sigue estando en España, pues es UN PAÍS EN DIFERIDO. (Se ve que la expresión de la señora de Cospedal ha hecho furor en la clase política).
Lo que está claro es que ese ESTADO EN DIFERIDO se ha alzado contra España, no voy a decir en armas, pero casi, a juzgar por los enfrentamientos de esos matones a los que llaman “mozos” con los policías nacionales y los guardias civiles, el pasado día 1 de octubre de 2017.
Una fecha muy triste para la Historia de España, al igual que el día de ayer, 10 de Octubre, que marca el inicio de la desintegración nacional…
Esta situación tiene unos autores: Pujol, el ladrón al por mayor, Arturo Mas, la rata de Gerona…, pero también hay unos cómplices, cooperadores necesarios para la perpetración de los graves delitos que se están realizando ante nuestros ojos, de una forma pública y notoria, y con una total y absoluta impunidad, al menos por ahora: Aznar, Rajoy y, sobre todo, un traidor a España y gafe, muy gafe, llamado Zapatero.
Zapatero es un personaje siniestro en la Historia de España, una simple nota a pie de página, pero que ha hecho mucho daño, y lo sigue haciendo.
Una buena parte de la situación se la debemos a él, con la aprobación en el Congreso de un estatuto de autonomía absolutamente inconstitucional en Cataluña, como se encargó de decirles el Tribunal correspondiente…, con solo siete años y medio de retraso, que las cosas de palacio van despacio., ¡Y tan despacio, sobre todo cuando el muy hideputa se dedicaba a presionar a la presidenta del Constitucional para que no tuviera prisa alguna en dictar la sentencia correspondiente…, para evitarse problemas con la Generalidad!
Y hablo de la Generalidad y no de los catalanes, pues los separatistas se han pretendido arrogar la total y absoluta representación del pueblo catalán, lo que no es cierto, y lo hemos visto claramente en los días pasados…
Pues bien, este traidor a España (“el concepto de nación es un concepto discutido y discutible”, su gran “aportación” al derecho constitucional; no me extraña que le echaran de la Universidad de León), además es gafe, y lo ha demostrado sobradamente, pues todo lo que toca, o aquello por lo que se interesa, lo acaba jodiendo.
Por eso temí lo peor cuándo me enteré de que iba a asesorar a Maduro, él, que no sabe hacer ni una o con un canuto… Y claro, así les va a los pobres venezolanos.
De cualquier forma, estoy dispuesto a encabezar con cien euros una suscripción popular para pagarle los billetes de ida a Venezuela, para él y su familia, con una sola condición: que no vuelva nunca más.
Ramiro Grau Morancho
Académico, jurista y escritor
https://www.ramirograumorancho.com
Publicado en 10/2017 en: La Tribuna de Cartagena, Alerta Digital y Heraldo Sanitario de Oregón
