EL DESGUACE DE ESPAÑA
Cuando se llega a la política desde los bajos fondos, el tráfico sexual, la explotación de hombres y mujeres necesitados, etc., cualquier cosa es posible.
Y es lo que ha pasado con Pedro Sánchez.
Ayer, 14 de julio, comenzó el desguace de España… ¡Y la mayoría de la población, tan contenta!
¿Somos bordelines, o es que nos da todo igual…?
Los franceses celebran ese día la Fiesta Nacional de Francia, desde 1880, y aquí, para no ser menos, pronto “celebraremos” el desguace de la nación española.
Hace diez años, en 2015, publiqué un libro, auténticamente premonitorio, titulado “El Naufragio de España”, que pasó con más pena que gloria, y que sigue disponible en Amazon, tanto en papel como en digital.
En él publicaba una recopilación de artículos, que hacían presagiar la trágica situación a la que hemos llegado.
Por desgracia, acerté de pleno.
Pero, ni en mis peores pesadillas, llegue a pensar que nos veríamos en estas, y es que Sánchez es todavía peor que Zapatero, que ya es decir.
De un sujeto que no es inmoral, sino amoral, al que le da todo igual, pues solo le interesa “lo suyo”, que ha labrado (o le han labrado) su carrera política con el dinero procedente de las tercerías locativas y demás delincuencia sexual, ¿Qué podía salir bien…?
(Las tercerías locativas son las personas que se aprovechan de la prostitución, alquilando locales, permitiendo que en sus instalaciones se efectúe el tráfico sexual, etc., y está penado por el Código Penal).
Cuestión distinta es que la policía hiciese la vista gorda con Sabiniano, sus hermanos y la encargada o madame Begoña Gómez, pues eran confidentes policiales, efectuaban grabaciones, totalmente ilegales y delictivas, a los “clientes”, muchos de ellos políticos, diputados y senadores, etc., y por lo tanto no convenía desmontar los chiringuitos, pues hacer la vista gorda era un “mal menor”.
Y sobre estos mimbres delictivos, con el dinero conseguido con ellos, se levantó la carrera política del marido de Begoña, un tal Pedro, que al paso que vamos, más que carrera va a terminar siendo un peonaje…, camino de galeras, ¡y qué pena que ahora no haya condenas a galeras!
Los separatistas catalanes, y los bilduetarras vascos, van a seguir exprimiendo al resto de España, que vamos a tener que trabajar para ellos.
Y, al paso que vamos, lo que queda de España, ¡pronto vamos a pedir la independencia de Cataluña y las Vascongadas!
A grandes males, grandes remedios.
Ramiro Grau Morancho
Académico, jurista y escritor
