Leo en el bar un diario de papel (da igual el que sea, pues todos dicen lo mismo), y veo la sanción casi millonaria a Vox, del no tribunal de cuentas y cuentos, okupado por la PSOE, y con una presidenta, digna de toda sospecha, de su cuerda y obediencia.

Y no me sorprende.

De ese corrupto organismo, se pueden decir muchas cosas, y ninguna buena.

La primera que no sirve para nada, pues todos sus informes se emiten a años luz de los hechos, de forma que ya no se pueden exigir las responsabilidades penales, en su caso, por haber prescrito los delitos.

La segunda que es un antro de corrupción, endogamia y enchufismo… Los apellidos se repiten, y de los 700 empleados que había -ahora seguramente serán más-, alrededor de 300 eran familiares entre sí, lo que da idea de cómo se “selecciona” al personal.

La tercera que el coste anual de su ¿funcionamiento? es de más de 80 (ochenta) millones de euros al año, según internet…, gasto que nos podríamos ahorrar perfectamente, pues todas o casi todas las “autonosuyas” han duplicado el organismo, con lo cual lo que sobran son cámaras de cuentas.

Enriqueta Chicano, su presidente, es la que medió para aprobar una resolución, a una gran velocidad, exculpando a Ábalos de mi denuncia respecto al sobreprecio de los trece millones de mascarillas que “compró” su ministerio, a dos euros y medio unidad, y con el 21% de IVA, a más de tres euros.

Según esa casa de cuentas y cuentos, con ponencia de una izquierdista revenida, de la cuota de Izquierda Unida o el partido comunista, que en realidad son lo mismo, y enchufada previamente en la carrera judicial, por el tercer o cuarto turno, ex abogada laboralista, “ese era el precio de mercado”.

¡Poco antes el gobierno había fijado un precio máximo a las farmacias por las mascarillas, para evitar abusos, en 96 céntimos por mascarilla!

Pero a la ponente y a la presidenta les parecía muy bien que Ábalos las comprara al triple del precio oficial, fijado por el propio gobierno, repito.

También a la Fiscalía ante el no tribunal, y a la Abogacía del Estado, siempre a las órdenes del “puto amo”.

Y no solo eso, sino que en las tres demandas por derecho al honor que me han puesto los miembros de la organización criminal (según la Audiencia Nacional) de las mascarillas, con Ábalos a la cabeza, han invocado esa resolución, en la que no fueron parte, pues se rechazó de plano mi denuncia, sin querer nombrar un Instructor, para investigar los hechos, y depurar las responsabilidades contables y, en su caso, penales, de las personas implicadas.

¿Y esa troupe son los que ahora quieren dar lecciones a VOX…?

Es para mear y no echar gota, y eso que yo tengo la próstata al borde de la quiebra.

(Más o menos, como España su economía, presente y futuro, político, económico y social).

 

Ramiro Grau Morancho

Académico, jurista y escritor

https://www.ramirograumorancho.com

Ramiro Grau Morancho