El domingo estaba adormilado, viendo el telediario de Antena 3, único medianamente potable, cuando veo la entrada masiva de menores no acompañados, menas, y adultos, en Ceuta, mientras que los guardias civiles hacían lo posible, lo posible y lo imposible, por detener esa nueva avalancha de personas a las que vamos a mantener a pensión completa, y por tiempo indefinido.

Esos marroquíes, en su mayoría, con todo respeto hacia ellos, tienen también “la suerte”, como nosotros, de tener un rey o reyezuelo, que debería ocuparse de ellos, y no nosotros, pues son sus súbditos, vasallos y contribuyentes.

Y, en el caso de los menas, unos padres, que deberán hacerse cargo de ellos, pues es su deber, de derecho natural y positivo.

Por no hablar de los 20.000 presos indultados y puestos en libertad en sus prisiones, muchos de ellos por graves delitos, asesinatos violaciones, tráfico de drogas, etc., la mayoría de los cuales, presiento, ya estarán en España, disfrutando de nuestro “estado de bienestar”, que en realidad es de malestar…

Nuestros abuelos, padres y nosotros mismos, hemos trabajado duramente, cotizado a la seguridad social y pagado toda clase de impuestos y extorsiones fiscales, no para dar de comer a todo el mundo (en el mundo hay alrededor de 8.000 millones de personas, la mayoría en situación de necesidad), sino a nuestros compatriotas necesitados.

Este efecto llamada hace que cada año aumente la población en más de medio millón de personas, y pronto pasaremos de los 50 millones de habitantes, una buena parte de ellos sin medios lícitos de vida, trabajo, rentas que les permitan subsistir sin delinquir, etc.

Los “pobres” guardias civiles se afanaban en sacarles del agua, pues muchos no sabían nadar o nadaban muy deficientemente, no vaya a ser que encima les investiguen, ¡por la presunta omisión del deber de socorro!

Aún recuerdo a aquel capitán, y quince agentes, creo recordar, que fueron perseguidos judicialmente durante varios años, ¡porque se habían ahogado varios magrebíes!, mientras intentaban entrar en España.

Y yo me pregunto, ¿hasta cuándo podrá seguir siendo la Benemérita la última frontera de nuestra Patria…?

Con un ministro del interior más quemado que la pipa de un indio, y enemigo público número 2 del Cuerpo (el 1 es Pedro Sánchez), una directora general, supuesta periodista, en realidad activista política, absolutamente incompetente, y varios tenientes generales y generales de su cúpula coleccionistas de medallas y condecoraciones varias, totalmente “pasados” al servicio del régimen comunista sanchista, ¿Qué podría salir bien…?

Recuerdo el Himno de la Guardia Civil, y rezo para que puedan seguir siendo la última frontera de España:

 

“Por ti cultivan la tierra,

la Patria goza de calma,

por tu conducta en la guerra

brilla airoso tu pendón.

Instituto, gloria a ti,

por tu honor quiero vivir,

Viva España, viva el Rey,

viva el orden y la Ley,

viva honrada la Guardia Civil”.

 

Ramiro Grau Morancho

Académico, jurista y escritor

https://www.ramirograumorancho.com

Ramiro Grau Morancho