Simone Barreto Silva, nacida en Brasil, nacionalizada en Francia, madre, cuidadora de ancianos, negra, asesinada mientras oraba en la Basílica de Notre-Dame.
Logró salir del templo después de recibir múltiples puñaladas, pero sucumbió a sus heridas. Según los paramédicos que la atendieron, murió diciendo, “Dile a mis hijos que los amo”.
Hasta ahora, las feministas no han protestado, no han salido a las calles en defensa de esta madre y mujer, no gritan “abajo el machismo islámico”, no han vandalizado alguna mezquita, como suelen hacerlo con los templos cristianos. Tampoco han abierto la boca los de la cuadrilla de Black Lives Matter.
El silencio habla mucho más fuerte que sus cantos y consignas políticos…
Descanse en Paz, Mme. Simone Barreto Silva.
Te Martyrum candidatus laudat exercitus

MM