Actualizo el post para recordar que esta semana se produce el septuagésimo quinto aniversario de los ataques nucleares ordenados por Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos de América, tras su reunión con sus aliados Churchill y Stalin en la Conferencia de Potsdam.

 

 

 

Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki se efectuaron el 6 y el 9 de agosto de 1945, después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades japonesas.

El arma nuclear Little Boy fue lanzada sobre Hiroshima el lunes 6 de agosto de 1945, seguida por la detonación de la bomba Fat Man el jueves 9 de agosto sobre Nagasaki.
Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían asesinado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, de los cuales la mitad fallecieron los mismos días de los bombardeos

Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles. Hirosima y Nagasaki eran dos ciudades muy secundarias desde el punto de vista militar por lo que no había justificación “técnica”.

Sin embargo eran las dos ciudades de mayor tradición católica en Japón, desde el siglo XVI.

Entre las víctimas de la bomba atómica de Nagasaki desaparecieron en un día dos tercios de la pequeña pero vivaz comunidad católica japonesa. Una comunidad casi desaparecida dos veces en tres siglos².

Harry Truman, miembro del partido demócrata, firma la carta de las Naciones Unidas, que en su configuración y desarrollo real, es el primer jalón en la constitución de un Gobierno Mundial³.


Pero, por qué un individuo que viola la convención de La Haya, que prohíbe expresamente el bombardeo de ciudades con civiles, aunque haya objetivos militares incluidos en su perímetro(acápite 23), y provoca tal holocausto de inocentes no está demonizado, como Hitler


Parece que en este caso también se cumple el adagio de Maquiavelo:


“Aquellos que triunfan nunca resultarán avergonzados por el modo como hayan triunfado”

[Historia Florentina (III)]
 

Pero quizá esta foto⁴ sea la explicación más plausible


Masonic portrait of Harry S. Truman by Greta Kempton. January 20, 1949 en la Harry S. Truman Library and Museum
 
 
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN REVISTA “ARBIL”, ANOTACIONES DE PENSAMIENTO Y CRÍTICA POR MANUEL MORILLO RUBIO.


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(1) D.R.A.E. .- holocausto. ( Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος ).
1. m. Gran matanza de seres humanos.

² El cardenal Biffi en su libro de memorias se hace una pregunta inquietante:

“Podemos bien suponer que las bombas atómicas no hayan sido tiradas al azar. La pregunta es por lo tanto inevitable: cómo así se escogió para la segunda hecatombe, entre todas, precisamente la ciudad de Japón donde el catolicismo, aparte de tener la historia más gloriosa, estaba más difundido y afirmado?”

Giacomo Biffi, “Memorie e digressioni di un italiano cardinale [Memorias y digresiones de un italiano cardenal]”, Cantagalli, Siena, 2007, pp. 640


³ Muy interesantes a este respecto las observaciones preventivas de Benedicto XVI en su encíclica “Caritas in veritate”

⁴ Truman se inicia en la masonería en 1909 en la Logia Belton No. 450, en Missouri. En mayo de 1959, el ex presidente Truman fue condecorado con un premio de 50 años, el único presidente de los Estados Unidos en alcanzar ese aniversario dorado en la masonería.

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